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Uñas de porcelana: cuánto duran y cuánto cuestan
Uñas de porcelana: cuánto duran y cuánto cuestan
TODO LO QUE DEBES SABER

Uñas de porcelana: cuánto duran y cuánto cuestan

Las uñas de porcelana son una alternativa para todas esas personas que quieren lucir una manicura perfecta pero no les crecen bien las uñas.

Llevar una manicura perfecta es algo tan complicado como bonito. Y es que las uñas acaban estando en contacto con absolutamente todo. Dependiendo del trabajo, la manicura durará más o menos tiempo estable, pero, aún así, siempre es complicado que dure perfecta más de dos o tres semanas. No solo depende de la labor que nosotras hagamos de nuestras manos, sino que también depende mucho de cómo se realice el trabajo, de la calidad de la persona que nos haga la manicura.

Si sois incapaces de dejar que vuestras uñas crezcan de forma natural, pero queréis tenerlas largas y cuidadas, la alternativa ideal es optar por unas uñas artificiales. Hay de tres tipos diferentes: uñas de gel, uñas acrílicas y uñas de porcelana. Antes de lanzarte a la aventura de ponerte unas uñas postizas, debes saber cuál es el tipo que se ajusta más a tu forma de vida. Por ejemplo, las uñas de gel y las uñas acrílicas son muy parecidas, pero las primeras tiene una textura más suave y las segundas tienen un acabado más robusto. Por otro lado, están las uñas de porcelana, que son en las que nos vamos a centrar nosotros hoy.

Las uñas de porcelana se elaboran a partir de fibra de vidrio, son de las más duraderas y prometen aguantar intactas semanas y semanas. Esto es muy relativo, por supuesto, porque siempre habrá que tener en cuenta cuánto se cuide la persona la manicura.

Si no te crecen bien las uñas, ¡es una gran opción!Si no te crecen bien las uñas, ¡es una gran opción!

Todo lo que debes saber sobre las uñas de porcelana

Las uñas de porcelana son las más habituales, y las que seguramente os pongan en cualquier centro de belleza. Esto se debe a que son las más resistentes, mucho más que las de gel, que ahora se están haciendo muy conocidas; al ser más resistentes, las personas que realizan la manicura no se arriesgan si las ponen, porque se aseguran de que los clientes estén siempre satisfechos.

No solo es la más resistente, sino que también es la más tradicional. Llevan haciéndose desde hace décadas, con fibra de vidrio. Suelen ser aplicadas con una especie de molde que se coloca bajo la uña natural para, de esta forma, poder darle la forma y el tamaño deseado. Eso siempre y cuando el trabajo sea más manual; también pueden aplicarse con tips, es decir, uñas de porcelana ya prefabricadas. Las prefabricadas pueden ser más baratas, pero tienen como desventaja fundamental que no se adaptan igual a la forma natural de los dedos.

Este tipo de manicura requiere cuidados cada cierto tiempo, sobre todo en lo que se refiere al relleno. No obstante, tienen un punto positivo: ¡pueden durar hasta seis meses! Durante ese medio año, tendrás que acudir de vez en cuando a tu esteticista a que vaya rellenando los huecos, a que vaya arreglando las uñas... Pero puedes mantenerlas, con los cuidados necesarios. Es por esto que muchas mujeres optan por este tipo de uñas, porque son mucho más duraderas.

Para eliminarlas, es necesario usar un líquido especial, con el cual se deshacen directamente; seguramente en el centro de belleza en el que te atiendan dispongan del líquido, y sepan hacértelo sin ningún inconveniente.

No se 'eliminan' solasNo se 'eliminan' solas

No es algo barato

La manicura, sobre todo cuando implica que haya uñas postizas de por medio, no suele ser barata. Porque hay que pagar no solo el material, sino también la mano de obra. Es por eso que el precio específico dependerá mucho del tipo de uña que quieras; no es lo mismo querer una uña corta que optar por una uña muy larga. A su vez, dependerá también del color, del diseño que se quiera elegir... ¡Hay muchas variables!

Lo más asequible que podréis encontrar será en torno a los cuarenta euros, y a partir de ahí podréis ir subiendo, dependiendo de la tienda y de las características específicas de lo que vosotros estéis pidiendo. Normalmente, os costará un poco más la primera puesta que el relleno que tendréis que ir poniendo de vez en cuando; esto es algo positivo, puesto que os ahorraréis un porcentaje siempre y cuando las uñas aguanten sanas.

No obstante, pagar una manicura a veces merece la pena. Es recomendable sobre todo para aquellas mujeres que trabajan de cara al público y que muestran constantemente sus manos, puesto que se trata de algo que se ve a simple vista; también puede ser positivo para las mujeres que se muerden las uñas. Aunque la manicura no es solo cosa de mujeres, ni mucho menos; los hombres también pueden hacerse la manicura, y ponerse uñas de porcelana, solo tienen que querer hacerlo.

Cuando una persona se muerde las uñas, usar una manicura postiza siempre tiene sus riesgos: tendréis que tomar unas precauciones para que vuestras uñas no se resientan y, de esta forma, que consigan mantenerse en buen estado debajo de esos postizos. La porcelana deja respirar mucho más las uñas en este sentido, y son más recomendables para aquellas personas que tengan las uñas sensibles.

No es una opción quizá barataNo es una opción quizá barata

La manicura es la alternativa perfecta

Pese a su precio, lo cierto es que la manicura es una alternativa perfecta para todas aquellas personas que no tengan tiempo para estar pintándose las uñas cada dos o tres días. No todas tenemos el mismo tiempo libre, y no todas trabajamos en lo mismo; porque no es lo mismo mantener las uñas tecleando en una oficina que limpiando pescado seis horas al día, por supuesto. Y tampoco es lo mismo que tus únicas labores domésticas consistan en fregar los platos, a que a eso tengas que añadirle cuidar de tres hijos que no paran nunca.

Eso sí: la manicura hará que el aspecto de vuestras manos cambie por completo. ¡Os sentiréis totalmente distintas! Os gustará incluso gesticular y que todo el mundo vea cómo lleváis las uñas, así que tened cuidado, porque puede acabar siendo adictivo.

Recordad que no hay nada mejor que acudir a un especialista que realmente sepa lo que está haciendo, para así obtener los mejores resultados posibles. ¡Priorizad en la calidad, que al final lo barato puede acabar saliendo muy caro! Y a disfrutar de vuestras uñas perfectas.

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