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Las mejores zonas para hacerse un tatuaje
Las mejores zonas para hacerse un tatuaje

CONSEJOS E INDICACIONES

Las mejores zonas para hacerse un tatuaje

El hecho de enfrentarse a un nuevo puesto de trabajo puede influir, y mucho, a la hora de escoger una zona concreta del cuerpo para tatuarse.

Existen decisiones que pueden marcar la vida de uno mismo para siempre. Acciones que, de una forma u otra, se implantan en nuestro día a día y que acaban conviviendo con nosotros sin caducidad alguna. Muchas veces, se desconoce el valor que puede llegar a tener un "sí" o un simple "por qué no", hasta que las consecuencias hacen su acto de presencia.

Una serie de repercusiones que, por un lado, pueden llevar a la persona a caer en toda clase de lamentaciones o, por lo contrario, a incitar el refuerzo de esa decisión. Y dentro de esta perspectiva es donde se encuentran los tan aclamados tatuajes. Representaciones pictóricas sobre la piel, a base de tinta y agujas especializadas, que literalmente quedan marcadas en el cuerpo de una persona de por vida.

Escoger el tatuaje y la zona del cuerpo es crucial, ya que es algo que acompañará toda la vidaHay que saber elegir el tatuaje y la zona del cuerpo ya que quedará marcada para siempre

Figuras, signos, retratos, dibujos, textos o, simplemente, palabras que teniendo o no significado quedan fieles y permanentes sobre la imagen de cualquier persona decidida y arriesgada. Porque lo cierto es que sus dimensiones, en muchas ocasiones, hacen pensar que la valentía y el coraje están aún más presentes de lo que uno se imagina.

Sin embargo, además de tener en cuenta el lado estético o vistoso de su resultado, también es importante considerar lo que para uno puede significar o implicar ese tatuaje. De esta forma, parece ser ya algo común el encontrarse con una pequeña historia que acompañe a este peculiar compañero de vida. Un relato que, más de una vez, ha incitado al protagonista a dar paso a la acción o que simplemente sirve de excusa para terminar lanzándose a la piscina.

Promesas entre hermanos o amigos, imágenes que representan el amor hacia otra persona, recuerdos de familiares que por circunstancias de la vida ya no están... Cualquier justificación es suficiente para animar a su protagonista a la búsqueda del tatuador más cercano. Incluso si el objetivo es embellecer aún más aquella parte del cuerpo que tanto nos gusta.

¿Qué tener en cuenta antes de hacerse un tatuaje?

Aún así, y a pesar de encontrar múltiples motivos que animen a ello, también es importante poner sobre la mesa aquellas puntualizaciones a tener en cuenta por los amantes de la tinta. Porque, ¿qué implica exactamente hacerse un tatuaje? ¿Existen zonas del cuerpo más o menos recomendadas? ¿De qué depende elegir una parte u otra del cuerpo?.

Lo primero, ante todo, es ser lo suficientemente consciente y responsable como para animarte a lucir un dibujo de tales características. Aunque, como bien se dice, para gustos los colores. Y es que la escala de valor a la hora de tatuarse puede ir desde quienes tan sólo se atreven a enfrentarse a uno o dos a quienes utilizan su propio cuerpo como si de un lienzo se tratase.

En este punto, cabe considerar los objetivos y metas futuras de cada persona, a la hora de lucir representaciones como éstas. La razón es que algo tan sencillo como el trabajo puede provocar que más de uno se arrepienta de sus propios actos. Por ello, y para conseguir evitar posibles disgustos y frustraciones, es necesario valorar cada una de las particularidades que encierra este variado y complejo universo de los tatuajes.

Porque, por supuesto, sí que existen zonas recomendadas por las que decantarse, teniendo en cuenta el umbral del dolor de cada uno o lo acorde o no que se esté a la hora de enseñarlo al mundo entero. Y es que, sin duda alguna, encontrar el lugar idóneo para lucirlo suele ser unas de las principales preocupaciones e inquietudes de todo aquel dispuesto a tatuarse.

¿Dónde SÍ apostar por la tinta?

Porque, además, la ilusión por encontrar el diseño perfecto también resulta fundamental a la hora de escoger una parte u otra del cuerpo. ¿Y como objetivo? Que su resultado sea insuperable. Por ello, entre las más habituales, preferidas y recomendadas se sitúan, sobre todo, aquellas que puedan permanecer fácilmente ocultas bajo la ropa.

Muchos pensarán que sus razones forman parte ya de leyendas pasadas, pero lo cierto es que el aspecto físico de una persona continúa siendo el principal punto de atracción y consideración a la hora de ser contratado para un puesto de trabajo. La imagen, por lo tanto, se sitúa como uno de los más importantes focos de atención, en cuestión de ser valorado como el perfil apropiado para la empresa.

Esto no quiere decir que quien luzca un tatuaje en el brazo o, por qué no, en el cuello no esté capacitado para afrontar un cargo profesional como profesor, doctor o arquitecto, por ejemplo. Sin embargo, la sociedad parece haber estipulado ciertos cánones de belleza en función de un oficio u otro. Así, mejor evitar lo previsible que acabar por maldecir el día y el lugar en el que decidiste hacerte ese tatuaje.

Para ocultar un tatuaje, una de las mejores zonas del cuerpo es la nucaLa nuca es uno de los mejores lugares para ocultar un tatuaje

De esta forma, zonas como los tobillos, los pies, la nuca, la parte posterior de las orejas, la espalda y los hombros se sitúan entre los favoritos de aquellos cuya preocupación se encuentra orientada hacia la búsqueda de un futuro trabajo. Eso sí, también habrá que tener en cuenta que cuando el sol asoma la cantidad de ropa que nos protege es menor, por lo que es importante evitar tatuajes de longitud excesiva, por ejemplo, en brazos y piernas.

Por no hablar de aquellos a los que les guste más lucirlos en color que en blanco y negro, reservándolos quizás para ciertas partes íntimas. En este caso, entrarían en acción lugares como pueden ser las nalgas y, en ciertas ocasiones también, los genitales -estos, sobre todo, para los más atrevidos-. Aún así, existe la posibilidad de que la pregunta "¿dónde es mejor que me tatúe?" no suponga apenas un problema.

Éste es el caso de los tatuajes pequeños, muchas veces imperceptibles para los más despistados. Fechas de cumpleaños, nombres y símbolos, sobre todo, que se coronan como los preferidos para mostrar en muñecas, tobillos, dedos e incluso en las orejas, y que aportan cierto toque de elegancia y estilo a quien decide lucirlo. Aunque a la hora de elegir, también es importante considerar el factor "aburrimiento", muy posible si el tatuaje está perfectamente a la vista de quien lo lleva.

De esta forma, opta por lugares que apenas alcances a ver por ti misma. Igualmente, en cuestión de elegir donde sí o donde no situar este particular "sello" de por vida, entra en juego tanto el miedo a las agujas como la sensibilidad al dolor que pueda tener esa persona. En este sentido, ¿cuáles serían las zonas corporales menos aconsejadas a la hora de tatuarse?

Sin duda alguna, el cuello, los dedos, el torso -especialmente la parte de las costillas-, los pies y la cabeza -en general- se coronan como los puntos más sensibles de nuestro cuerpo y, por lo tanto, los menos recomendados. Pero además de todo ello, también es relevante tener en cuenta que el paso del tiempo está continuamente presente entre nosotros, y que uno de sus máximos reflejos es el constante cambio al que está sometido nuestro cuerpo.

De ahí que la deformación de un tatuaje y la pérdida de nitidez y color puedan ser posibles, dependiendo de la zona en la que se encuentre. No obstante, aquellas partes del cuerpo sometidas a una mayor actividad, movimiento y modificaciones de tamaño deberían ser descartadas, sobre todo para evitar posibles sorpresas. Se trata sin duda, de la zona de los pechos, los codos, las rodillas, los dedos, los muslos y el vientre -especialmente en el caso de las embarazadas-.

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