Los
correctores no sólo se diferencian por su
textura. Es cierto que es importante diferenciar para que sirve cada uno de ellos, por ejemplo un corrector en crema lo utilizaremos cuando queremos esconder imperfecciones profundas pero
un corrector en lápiz sólo lo emplearemos para esconder pequeños granitos o pecas.
En ocasiones aunque hayamos escogido la
textura correcta, no conseguimos un resultado óptimo. Esto se debe a que seguramente no estemos utilizando el color adecuado.
El corrector beige no siempre va a ocultar todas nuestras imperfecciones aunque sea del mismo tono que nuestra piel. Hay que distinguir qué queremos esconder, para dar con el corrector que más nos conviene.
Para el elegir el color que mejor nos viene
puedes utilizar como guÃa el cÃrculo cromático y buscar el tono que contraste con el color de nuestra imperfección, por ejemplo,
el color que mejor esconderá una rojez, es el verde, el tono opuesto al rojo.
Cómo escoger el color más adecuado
Amarillo: Esconde las ojeras de tonalidad violácea. Recomendable para esos dÃas que no dormimos bien y nos levantamos con la mirada cansada. También podemos usarlo si queremos esconder algún tipo de hematoma.
Naranja: Si nos fijamos en el cÃrculo cromático, veremos que el color opuesto es el azul, asà que lo utilizaremos para disimular las
ojeras más azuladas. Es perfecto para tapar las 'venitas' azuladas de las personas con piel clara.
Morado: Funciona al contrario que el corrector amarillo. Lo utilizaremos para cubrir las manchas de color amarillo, marrón o anaranjado. Es muy recomendable para personas asiáticas.
Rosa: Perfecto para personas de piel muy pálida y opaca. Aunque también sirve para cubrir
ojeras, funciona muy bien para iluminar el rostro de aquellas personas de piel clara.
Verde: es uno de los más peculiares. Lo utilizaremos para disimular las
rojeces de la piel,
espinillas, cicatrices o irritaciones. Es importante aplicarlo con cuidado y sólo sobre las
zonas rojas o rosadas de la cara, no es recomendable aplicarlo para cubrir las ojeras.
Seguro que con estos 'tips' darás con el corrector más adecuado para ti. Debes tener en cuenta también que la textura de éste es muy importante. No sólo de tu tono de piel va a depender el corrector que escojas, las
arrugas, por ejemplo, también es uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Debes saber que si tienes lÃneas de expresión, un corrector en crema no será la mejor opción. Para una piel joven sin demasiadas imperfecciones a esconder, lo recomendable es un corrector lÃquido.