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Limpieza facial casera vs profesional
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Limpieza facial casera vs profesional

En Bekia Belleza te damos la información necesaria para que compares la limpieza facial casera con un tratamiento profesional y escojas la mejor se adapte a ti.

En invierno la piel necesita un extra de cuidados En invierno la piel necesita un extra de cuidados

Con la llegada del frío y el viento, nuestra piel y nuestro cutis se resienten. Comienzan a resecarse y escamarse y necesitamos un extra de hidratación y mimos. Por lo general, acudimos a centros o a una clínica dedicada al tratamiento facial pero también podemos cuidar nuestra belleza desde la comodidad de nuestro hogar.

La limpieza facial no es nada más que limpiar nuestra cara de las impurezas y la suciedad a la que estamos expuestas todos los días. Aunque nos lavemos el cutis todos los días con agua y jabón, necesitamos profundizar en esa limpieza y eliminar piel muerta para que la piel reluzca sana y bella.

Esta vez en Bekia, te damos las bases para que compares la limpieza facial casera con un tratamiento profesional y decidas qué es mejor para tu belleza y tu piel.

Cómo hacer una limpieza facial en casa:

Antes de nada, tienes que tener en cuenta cómo es tu tipo de piel. Puede ser seca, normal, mixta o grasa y cada tipo de cutis requiere una limpieza facial y un tratamiento específico.

Primer paso: lavar el rostro Primer paso: lavar el rostro
Si te equivocas de productos específicos para tu piel puedes conseguir un efecto rebote, es decir, que en lugar de ayudar a tu piel la dañes de mala manera. Después solo tienes que seguir una serie de pasos muy sencillos:

1.- Limpieza

2.- Exfoliación

3.- Mascarilla

4.- Tónico

5.- Crema hidratante

Te recomendamos que lleves a cabo el tratamiento por la tarde/noche y un día que después no vayas a salir, ya que al ser una limpieza en profundidad es mejor que no te dé la luz del sol ni que te maquilles en las siguientes horas. Así evitaras manchas en la piel que puedan afear tu belleza y dejarás que el cutis descanse.

Comenzamos con la limpieza del rostro. Para ello necesitamos un limpiador suave para retirar los restos de maquillaje y suciedad que pueda haber en la cara. Puedes usarlos con jabón o sin jabón, líquido, en espuma, en pastilla, etc... escoge el que te resulte más cómodo y siempre acorde a tu tipo de piel. Frota tu cara y deja que tu belleza reluzca, después aclara con agua templada y seca con una toalla dando suaves toquecitos.

El siguiente paso del tratamiento facial es la exfoliación del cutis. Este paso es el más delicado, ya que una mala exfoliación puede dejarte el rostro muy rojo e irritado. Por lo general, los exfoliantes vienen en un gel muy ligero con unas partículas que arañan la piel para eliminar las células muertas y permitir que las nuevas salgan a la superficie con más facilidad. Realiza la exfoliación con movimientos circulares evitando siempre la zona de los ojos y de la boca y aclara el rostro para pasar al siguiente paso.

La mascarilla es la parte más relajante de todas. Una vez aplicada tienes que dejar que se seque entre 10-15 minutos, lo que te permite recostarte, cerrar los ojos y olvidarte de los problemas durante unos minutos. Al igual que con los limpiadores, hay muchos tipos de mascarillas. De arcilla o barro para purificar, limpiar la piel grasa/mixta, de gel para aportar hidratación a las pieles secas/normales, peel of que una vez secas se retiran tirando de un extremos como si fuera una segunda piel, etc...

La mascarilla, el paso más relajante La mascarilla, el paso más relajante

Aplica la mascarilla por todo el rostro, evitando los ojos, con una brocha plana. Para retirar la mascarilla puedes ayudarte de una esponja vegetal mojada en agua templada. Después seca el rostro con una toalla sin frotar.

El tónico nos ayuda a cerrar los poros y evitar que entre suciedad, aporta frescor para acabar con la limpieza facial. Con un algodón impregnado en él, vamos dando toques evitando el contorno de los ojos.

Para concluir nos aplicamos nuestra hidratante de noche, para nutrir en profundidad el cutis que acabamos de limpiar. Y ya habríamos acabado nuestra limpieza facial en casa.

Cómo hacen las limpiezas faciales profesionales en clínicas de estética

Si decidimos acudir a un centro de belleza para realizarnos la limpieza facial tenemos que tener en cuenta unos cuantos detalles:

1.Acude siempre a clínicas de estética certificadas y reconocidas, nunca dejes tu belleza en manos de cualquiera. Tu piel es muy delicada y te protege de las agresiones externas, así que debes cuidarla lo mejor que puedas.

2. Explica a la profesional qué clase de piel tienes, si eres alérgica a algo, qué productos te van mejor. Así ayudarás a que el tratamiento sea más personalizado y se adecué a tus necesidades.

3. Ten en cuenta que después de la limpieza facial tu rostro puede estar enrojecido, así que mejor que acudas a realizarte el tratamiento por la tarde para después ir a tu casa a dejar que tu cara descanse.

Una limpieza facial en una clínica de estética puede durar entre 50 minutos y una hora y media. El tratamiento básico se divide en tres partes distintas:

El profesional te aplicará distintos productos facialesEl profesional te aplicará distintos productos faciales

1.Limpieza facial: para ello se aplican distintos productos (leche desmaquillante, limpiador con jabón, etc) que limpian la parte superficial de la cara. A continuación, la profesional aplica vapor para que los poros se abran y drenar las impurezas gracias a productos especiales. Cada piel (seca, grasa o mixta) necesitará un tipo de producto distinto.

2.Masaje: en este punto es importante cerrar los poros y descongestionar la piel después del drenaje. Se aplican productos en gel o crema y se da un masaje relajante y tonificante que ayudan a penetrar los productos.

3.Nutrición: en este paso es importante que la piel absorba el máximo número de los nutrientes y vitaminas de las mascarillas u otros tratamientos que vengan a continuación.

La limpieza facial básica puede completarse con peelings, láser, ácido glicólico y otros tratamientos más intensivos que no suelen ir incluidos en el paquete básico y por tanto tendrás que pagar a parte.

Precios estimados

Si te decantas por la opción de realizar la limpieza facial en tu casa, puedes encontrar productos de toda clase de precios. En supermercados e hipermercados, por unos 15€ puedes hacerte con el set básico (limpieza, exfoliante, mascarilla e hidratante).

Puedes conseguir un set básico de limpieza a precios económicos Puedes conseguir un set básico de limpieza a precios económicos

Si acudes a perfumerías podrás encontrar productos de mejor calidad y más especializados según las necesidades de tu piel. Ahí los precios se pueden encarecer, entre 50-200€. Debes de tener en cuenta que si decides hacerte con los productos, estos te durarán para unas cuantas limpiezas de cutis, lo que a la larga te saldrá rentable.

Si por el contrario acudes a una clínica especializada, una limpieza facial básica puede tener un precio mínimo de entre 30 ó 40 euros, según el centro al que acudas. Por supuesto, este precio puede variar en función del centro al que vayas, el tratamiento y los productos que usen.

Si quieres completar la limpieza facial básica con algún tratamiento más específico, el precio sube. Un peeling sencillo y los tratamientos de láser superan los 100 euros. También existen packs para solucionar problemas concretos: manchas en la piel, bolsas y ojeras. Cada uno tiene su propio precio por lo que mejor es que consultes en varios centros de estética para comparar precios y elegir el que más te convenga.

Diferencias entre ambos tratamientos

Aunque ambos tratamientos van destinados a lo mismo (limpiar en profundidad nuestra piel), sus resultados no son iguales. Con el tratamiento en una clínica especializada, aunque es más caro, sus resultados son mucho más visibles y limpian en mayor profundidad, dejando nuestra piel perfecta durante unos cuantos días.

La limpieza facial casera es más superficial La limpieza facial casera es más superficial

En cambio, la limpieza realizada en nuestra propia casa no suele penetrar tanto en las capas de las dermis y aunque nos limpia el rostro, el resultado dura menos tiempo. Lo recomendable es realizar la limpieza en un centro de belleza una vez al año y en nuestro domicilio cada 15 días, siempre teniendo en cuenta las necesidades de nuestra piel.

Mientras que en nuestra casa, la limpieza es básica, si acudimos a una clínica podemos adecuar el tratamiento a problemas más serios de nuestra piel (manchas, arrugas, deshidratación, ojeras, etc). Decidas el tratamiento que decidas, nunca olvides que tipo de piel tienes y cuales son sus necesidades básicas. Tu belleza es algo muy importante que nunca debes dejar de lado.

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