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¿Cada cuánto tiempo hay que hacerse una limpieza de cutis?
¿Cada cuánto tiempo hay que hacerse una limpieza de cutis?
CUTIS PERFECTO

¿Cada cuánto tiempo hay que hacerse una limpieza de cutis?

El mantenimiento de la piel es algo muy importante, aprende como lucir un cutis perfecto, hidratado y sin imperfecciones con los diferentes consejos que te traemos.

El cuidado de la piel es algo de lo que debemos preocuparnos de manera habitual. Limpiar e hidratar el rostro es algo que debe formar parte de nuestra rutina diaria, si queremos tener un cutis terso, no seco y con buena apariencia. Para que sea realmente efectivo debemos practicarla todos los días, al igual que nos duchamos o nos lavamos las manos varias veces durante la jornada. No podemos esperar que por hacernos un tratamiento un día se resuelvan todos nuestros problemas.

Sin embargo, para tener la piel en perfecto estado de revista a veces es necesario una ayuda extra en forma de tratamientos, cuidados y mimos cada cierto tiempo. No basta con hacer una limpieza diaria, que suele ser superficial, sino que se hace necesaria otra en profundidad. Entre las diversas posibilidades que ofrece el mercado de la cosmética encontramos peelings y tratamientos con diversas sustancias, pero la limpieza de cutis sigue siendo uno de los más utilizados.

Los principales motivos es porque se trata de un tratamiento compatible con otros, como los dirigidos a rejuvenecer o hidratar la piel, y es de lo más efectivo. Es especialmente importante en el caso de que tu piel tenga algunas particularidades como la aparición de espinillas o ser propensa a la grasa.

No basta con hacer una limpieza diaria superficial No basta con hacer una limpieza diaria superficial

Si bien sabemos que la limpieza habitual ha de ser diaria para obtener los resultados deseados, en el caso de la limpieza de cutis no hay un periodo de tiempo fijado para practicarla. De hecho, depende del tipo de piel de cada persona y las particularidades que tenga. Hay que tener en cuenta que se trata de una limpieza en profundidad, por lo que el cutis sufre más que con la diaria, que es más superficial. Por ello no se puede hacer todos los días y de hecho ni siquiera es recomendable todas las semanas. Pero además del tipo de piel de cada una hay que tener en cuenta qué tipo de limpieza de cutis se hace.

De media, una limpieza al año

La recomendación de las profesionales de belleza es hacerse una limpieza de cutis una vez al año. Esa es la norma general, pero existen otra serie de particularidades a tener en cuenta para planificarlo. Hay ocasiones en que se recomienda hacerla varias veces. Incluso hay gente que nunca se ha hecho ninguna y tampoco tiene mayores problemas en su rostro. Depende de la piel de cada persona.

Por ejemplo, cuando se tiene un cutis graso y propenso a la aparición de puntos negros es recomendable hacer la limpieza de cutis cada dos o tres meses. Es una forma de mantener a raya el exceso de grasa. Pero hay que tener en cuenta si el rostro soporta un tratamiento tan agresivo cada pocas semanas.

 Es una forma de mantener a raya el exceso de grasaEs una forma de mantener a raya el exceso de grasa

La limpieza de cutis es un tratamiento bastante invasivo que supone actuar directamente sobre la cara, no sólo aplicando productos específicos, sino también abriendo los poros y extrayendo los puntos negros. Este es un proceso que se prolonga, en función de cada persona, durante varios minutos. En caso de gente con puntos negros incrustados o con gran cantidad de ellos se puede extender más allá de media hora, tiempo durante el que se está ejerciendo presión sobre la piel, que acaba por resentirse.

Cuán duro es tu cutis

Lo habitual es que, al finalizar una limpieza de cutis, la piel esté enrojecida y que permanezca así durante varias horas. Además, el hecho de haber estado 'machacándola' puede suponer que en los siguientes días aparezcan algunos granitos. No es recomendable tomar el sol directamente después de haberse hecho una ni mucho menos maquillarse, porque podría saturarse algún poro que aún estuviera abierto con el maquillaje.

Es por ello que en función de cómo de bien soporte la piel una limpieza de cutis ha de hacerse con mayor o menor frecuencia. Además, hay que tener en cuenta en qué momento practicarla. Es recomendable cuando se producen cambios de estación, como es antes o al finalizar el verano, para ayudar al cutis a adaptarse a las nuevas condiciones meteorológicas y los cambios de temperatura. No hacerla en medio de las vacaciones.

Sin planificar

De igual manera hay gente que no precisa de demasiada limpiezas en profundidad, porque con la diaria le sirve o porque su piel apenas genera grasa. En ese caso no necesita hacerse limpiezas de cutis con tanta asiduidad. De hecho, hay numerosas personas que no se las hacen nunca o en ocasiones contadas. A veces el propio rostro te indica que necesita una limpieza a fondo, aunque no lo hayas planificado.

Hay gente que no precisa demasiadas limpiezas

Hay gente que no precisa demasiadas limpiezas

Del mismo modo existen distintos niveles de limpieza de cutis. Ya vimos antes que hay quien puede tener más o menos puntos negros, por lo que será preciso un mayor o menor esfuerzo en esa área. Hay quien apenas lo necesita y la limpieza se centra en la aplicación de productos específicos para limpiar en profundidad como peelings o exfoliantes -los elaborados a partir de productos químicos son más agresivos y más recomendados para casos extremos. Tras estos se hace necesaria la aplicación de otros hidratantes (por lo general en forma de mascarilla) para contrarrestar lo que ha sufrido la piel durante el proceso y también para cerrar los poros y evitar que entren nuevas impurezas.

Peligros de hacerlo en casa

Se trata de uno de los tratamientos más utilizados en los centros de estética y, de hecho, es lo más recomendable: que sea una profesional la que la haga. Sin embargo cada vez se impone más realizarse limpiezas de cutis en casa, por la propia persona. Eso puede tener varios inconvenientes. Para empezar que se hagan cosas que no son correctas, por desconocimiento. Y por otro, relacionado con el anterior: que las condiciones higiénicas no sean las adecuadas.

La limpieza de cutis pretende ser un trabajo en profundidad por lo que se hace imprescindible que se usen guantes, material esterilizado y se cierren los poros al finalizar el proceso. Eso es algo que cualquier esteticién tiene claro, pero no todo el mundo que lo hace en su casa lo entiende así. No se pueden explotar espinillas, porque eso es peor a la larga, ni extraer puntos negros con las uñas ni los dedos directamente. Ha de aplicarse la presión con las yemas y siempre usando guantes y una pañuelo de papel para retirarlo. Así se evitan las marcas y futuras infecciones.

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